Cuánto tarda realmente una categoría ecommerce nueva en generar ventas desde Google

Creas una nueva categoría.

Preparas el texto.

Añades productos.

La enlazas desde el menú.

La publicas.

Y entonces llega la pregunta:

¿Cuánto tardará en empezar a vender desde Google?

La respuesta incómoda es:

depende.

Pero eso no significa que no podamos entender qué debería ocurrir desde que publicamos una categoría hasta que empieza a generar ventas.

Porque una categoría ecommerce nueva no pasa directamente de “publicada” a “vendiendo”.

Normalmente atraviesa varias fases.


Primero Google tiene que descubrirla

Antes de posicionar una categoría, Google tiene que saber que existe.

Puede descubrirla mediante:

  • enlaces internos;
  • navegación;
  • sitemap;
  • páginas relacionadas;
  • enlaces externos.

En ecommerce, la estructura interna importa bastante.

Google explica que analiza las relaciones entre páginas a través de los enlaces y que la navegación ayuda a comprender la estructura y la importancia relativa de las distintas páginas.

Por eso una categoría nueva enlazada únicamente desde algún rincón del sitio no parte en las mismas condiciones que otra enlazada desde:

Inicio
→ categoría principal
→ nueva subcategoría

No es solamente una cuestión de accesibilidad.

También estamos diciendo a Google:

esta página forma parte importante de nuestra arquitectura.


Después tiene que rastrearla

Descubrir una URL no significa necesariamente rastrearla inmediatamente.

Google decide automáticamente:

  • qué URLs rastrear;
  • cuándo hacerlo;
  • con qué frecuencia.

Y Google deja claro que no puede garantizar cuándo una página será rastreada o indexada.

En un ecommerce pequeño esto puede pasar relativamente rápido.

En tiendas con decenas o cientos de miles de URLs puede haber otras prioridades.

Por eso aspectos como:

  • arquitectura;
  • sitemap;
  • enlazado;
  • rendimiento;
  • duplicidades;
  • filtros;

pueden acabar influyendo indirectamente en la velocidad con la que una nueva categoría entra en el circuito de Google.


Después tiene que indexarla

Este es otro punto importante.

Google puede conocer una URL y haberla rastreado sin decidir todavía incluirla en su índice.

Durante la indexación analiza:

  • el contenido;
  • los elementos HTML;
  • imágenes;
  • señales de canonicalización;
  • similitud con otras páginas.

Y puede determinar que una URL es duplicada, poco diferenciada o que otra página debe actuar como canónica.

Por eso no basta con:

crear la categoría.

Tenemos que conseguir que Google entienda por qué esa categoría merece existir.


Indexar tampoco significa posicionar

Aquí suele surgir bastante confusión.

Podemos comprobar que una nueva categoría está indexada y pensar:

ya debería estar vendiendo.

No necesariamente.

Estar en el índice significa que Google puede utilizar esa página.

Pero todavía tiene que decidir para qué consultas mostrarla y en qué posición.

Una categoría nueva puede empezar apareciendo:

  • en posiciones 70-100;
  • después en posiciones 30-50;
  • después acercarse a primera página;
  • y finalmente empezar a recibir tráfico relevante.

Ese proceso no siempre es lineal.

Puede avanzar.

Puede quedarse parado.

Puede retroceder.

Puede mejorar de repente.


Entonces, ¿cuánto suele tardar?

No existe un plazo universal.

Y conviene desconfiar de quien diga:

una categoría tarda exactamente X meses en posicionar.

Sin embargo, como referencia de trabajo interna, nosotros solemos pensar en fases.

Primeras semanas: descubrimiento e indexación

Durante las primeras semanas queremos comprobar principalmente:

  • que Google conoce la URL;
  • que puede rastrearla;
  • que la indexa;
  • que empieza a generar impresiones.

Aquí todavía no nos obsesionamos con ventas.

Nos interesa saber si la página ha entrado correctamente en Google.


Entre el primer y tercer mes: empiezan las señales

Si la categoría está bien planteada, pueden empezar a aparecer:

  • impresiones;
  • consultas;
  • primeros clics;
  • algunas posiciones interesantes.

No necesariamente para las búsquedas principales.

Muchas veces las primeras visitas llegan mediante términos long tail.

Por ejemplo, quizá queremos posicionar:

mesas de jardín

pero inicialmente empezamos apareciendo para:

mesa jardín aluminio extensible

o:

mesa exterior aluminio 6 personas

Eso es una buena señal.

Google está empezando a entender la temática de la página.


Entre tres y seis meses: debería verse una tendencia

Aquí empieza a ser más interesante.

Si después de varios meses vemos:

  • crecimiento de impresiones;
  • más keywords posicionadas;
  • mejora progresiva de posiciones;
  • incremento de clics;

la categoría probablemente está ganando tracción.

Y entonces pueden empezar a aparecer ventas con cierta regularidad.

Pero nuevamente:

no todas las categorías tardan lo mismo.


La demanda cambia completamente el plazo

No es lo mismo intentar posicionar una categoría para:

comprar pérgola bioclimática

que para:

mesa auxiliar exterior 40×40 blanca

La competencia y el volumen de búsqueda son completamente diferentes.

Una categoría de nicho con poca competencia puede empezar a generar tráfico relativamente pronto.

Una categoría donde compiten:

  • Amazon;
  • Leroy Merlin;
  • IKEA;
  • ManoMano;
  • grandes marketplaces;

puede necesitar bastante más tiempo y autoridad.

Por eso el plazo SEO siempre debería interpretarse junto con:

competencia + demanda + autoridad del dominio.


La autoridad del ecommerce también importa

No parte igual una tienda nueva que un ecommerce consolidado.

Si tenemos un dominio con:

  • años de histórico;
  • miles de páginas posicionadas;
  • enlaces externos;
  • tráfico estable;
  • categorías fuertes;

una nueva categoría puede integrarse rápidamente dentro de esa autoridad existente.

En cambio, en un ecommerce nuevo, Google todavía tiene poca información sobre el sitio.

Y el proceso suele ser más lento.


El enlazado interno puede acelerar mucho el proceso

Una categoría nueva que únicamente aparece dentro del sitemap puede tardar más en adquirir importancia.

Una categoría enlazada desde páginas potentes puede recibir señales mucho más claras.

Por ejemplo:

Inicio
→ muebles de jardín
→ mesas de jardín

Además podemos reforzarla desde:

  • categorías relacionadas;
  • artículos del blog;
  • marcas;
  • productos;
  • contenidos informativos.

Google recomienda precisamente que categorías y productos sean accesibles mediante enlaces rastreables dentro de la navegación.

Por eso una de las primeras cosas que revisaríamos en una categoría nueva sería:

¿desde dónde recibe enlaces internos?


El número de productos también afecta

Una categoría con tres productos quizá tenga poca utilidad.

Otra con 100 productos puede ser demasiado genérica.

No existe un número perfecto.

Pero el contenido real de la categoría debe justificar su existencia.

Además hay que pensar en:

  • variedad;
  • disponibilidad;
  • stock;
  • precios;
  • marcas;
  • filtros;
  • subcategorías.

Una categoría puede estar perfectamente optimizada para SEO y no vender porque la oferta comercial es mala.

Ese punto muchas veces se olvida.


Posicionar no significa vender

Esta diferencia es fundamental.

Podemos conseguir una primera posición y aun así vender poco.

Porque después entran otras variables.

Precio

Si somos un 30% más caros que nuestra competencia, el SEO no puede resolverlo todo.

Gastos de envío

Especialmente importante en determinados sectores.

Confianza

Opiniones, marca, garantías y claridad del ecommerce.

Disponibilidad

Una categoría llena de productos sin stock puede tener tráfico y pocas ventas.

Calidad del catálogo

Fotos, descripciones, especificaciones y facilidad para comparar.

Usabilidad

Especialmente en móvil.

Por eso la pregunta:

¿cuándo empezará esta categoría a vender?

en realidad tiene dos partes:

¿cuándo empezará Google a enviarnos tráfico?

y

¿qué porcentaje de ese tráfico vamos a convertir en clientes?


Nosotros mediríamos una categoría nueva en forma de embudo

Una forma bastante sencilla de entender su evolución sería:

Categoría publicada
↓
Google descubre la URL
↓
Google rastrea la página
↓
Google la indexa
↓
Aparecen impresiones
↓
Mejoran posiciones
↓
Llegan clics
↓
Llegan ventas

Y mediríamos cada etapa.

Porque si no tenemos ventas, necesitamos saber dónde está el problema.


Ejemplo práctico

Imaginemos que lanzamos una nueva categoría:

cenadores de aluminio

Mes 1

La categoría se publica.

Empieza a indexarse.

Consigue algunas impresiones.

Todavía prácticamente no recibe clics.

Mes 2

Empieza a aparecer para varias búsquedas long tail.

Tenemos:

12.000 impresiones
80 clics
2 ventas

Parece poco.

Pero hay señales positivas.

Mes 3

Las posiciones mejoran.

25.000 impresiones
350 clics
9 ventas

Mes 5

Algunas keywords ya están cerca de primera página.

60.000 impresiones
1.400 clics
32 ventas

Aquí tenemos una tendencia clara.

El SEO está acumulando visibilidad.


Pero también puede ocurrir lo contrario

Imaginemos que después de cuatro meses vemos:

50 impresiones.

Prácticamente ninguna keyword.

Cero clics.

Ahí no tendría sentido decir:

hay que esperar.

Hay que investigar.

Podría existir:

  • problema de indexación;
  • arquitectura incorrecta;
  • contenido duplicado;
  • falta de enlaces internos;
  • intención de búsqueda equivocada;
  • categoría demasiado específica;
  • competencia excesiva;
  • canonical incorrecto;
  • productos insuficientes.

Esperar no siempre es estrategia.


El SEO de categorías debería medirse por tendencia

En ecommerce muchas veces se comete el error de evaluar una categoría demasiado pronto.

Semana 1:

No posiciona.

Semana 2:

Sigue sin vender.

Semana 3:

El SEO no funciona.

Pero también existe el error contrario.

Mes 8:

Hay que darle más tiempo.

Cuando todos los indicadores llevan meses estancados.

Por eso nosotros preferimos analizar tendencias.

¿Aumentan las impresiones?

¿Aparecen nuevas consultas?

¿Mejoran las posiciones?

¿Aumentan los clics?

¿Empiezan a aparecer conversiones?

Si la respuesta es sí, probablemente existe una evolución positiva.

Si absolutamente nada cambia durante meses, hay que revisar la estrategia.


La pregunta correcta no es cuánto tarda

La pregunta correcta sería:

¿Qué señales debería estar viendo en cada fase?

Una categoría puede tardar meses en convertirse en una fuente importante de ventas.

Pero mucho antes deberíamos observar señales que indiquen que Google está empezando a entenderla.

Primero:

descubrimiento.

Después:

indexación.

Después:

impresiones.

Después:

posiciones.

Después:

clics.

Y finalmente:

ventas.

Por eso el SEO ecommerce no debería medirse únicamente preguntando:

¿Cuántas ventas ha generado este mes?

También deberíamos preguntarnos:

¿Está construyendo visibilidad que pueda convertirse en ventas durante los próximos meses?

Porque una buena categoría SEO no suele aparecer de repente.

Va acumulando demanda, posiciones y tráfico hasta convertirse en un activo comercial para el ecommerce.

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